¿Quién domesticó primero a los perros?
03/12/13 10:09
Los cazadores y recolectores europeos domesticaron a los perros a partir de los lobos hace aproximadamente entre 20.000 y 30.000 años, concluye un análisis de ADN de fósiles. El estudio, realizado con la mayor colección de secuencias de ADN de perros y lobos antiguos que se ha publicado hasta ahora, es el último episodio de un viejo debate sobre la domesticación canina.
Los mejores amigos del hombre pudieron haber empezado como lobos grises europeos, según científicos cuya investigación está desafiando ideas previas sobre dónde y por qué los perros se convirtieron en animales domésticos.
El hallazgo, detallado en la revista Science, desafía estudios previos que habían ubicado la domesticación del perro en el este de Asia u Oriente Medio y que habían vinculado el fenómeno a la aparición de la agricultura.
“Otras especies salvajes fueron domesticadas en asociación con el desarrollo de la agricultura y la necesidad de vivir cerca de los humanos. Esto sería una posición difícil para un depredador grande y agresivo”, dijo a través de una declaración Robert Wayne, biólogo evolutivo de la Universidad de California, en Los Ángeles, que fue coautor del estudio.
En la nueva investigación, un equipo liderado por el genetista evolutivo Olaf Thalmann, de la Universidad de Turku, Finlandia, utilizó técnicas de análisis de ADN para determinar los orígenes de los primeros lobos domesticados.
Los científicos recolectaron ADN de 18 muestras de cánidos antiguos en su mayoría europeos, ocho de ellos clasificados como similares a perros y 10 como similares a lobos. Compararon el ADN antiguo con muestras recogidas de 77 perros de una amplia variedad de razas, 49 lobos modernos de Europa, Asia y otros lugares y cuatro coyotes.

De carroñero a protector
Los investigadores descubrieron que el ADN de los perros modernos se parece más al de los antiguos lobos de Europa, indicando que la domesticación de los perros comenzó allí. También concluyeron que los perros descienden de una población de antiguos lobos europeos actualmente extintos.
“Descubrimos que en lugar de que los lobos actuales sean más cercanos a los perros domesticados, los antiguos lobos europeos estaban directamente emparentados con ellos”, indica Wayne.
“Esto hace que el registro genético concuerde con el registro arqueológico. En Europa es donde se encuentran los perros más viejos”, afirma.
Los fósiles de perros utilizados en el estudio datan de entre 19.000 y 32.000 años atrás, aproximadamente la época en que los cazadores y recolectores vivían en Europa.
Inicialmente, los lobos podrían haber buscado carroña entre las carcasas de mamuts lanudos y demás megafauna grande que los cazadores y recolectores humanos mataban, comentó Wayne a National Geographic.
A medida que se fueron domesticando, explicó Wayne, los lobos domesticados podrían haber devuelto el favor protegiendo a sus amos contra depredadores peligrosos, o ayudando con la caza.
¿Una o varias veces?
Brian Hare, director del Centro de Cognición Canina de la Universidad de Duke, considera que los resultados tienen sentido basándose en lo que los científicos saben sobre la primera migración humana.
“Los humanos y los lobos habrían interactuado por primera vez cuando los humanos salieron de África hace 40.000 o 50.000 años y llegaron a Oriente Medio y Europa”, dice Hare, quien no participó del estudio.
Buscando ADN antiguo
No está claro a partir del nuevo estudio si la domesticación de los perros comenzó en un grupo de cazadores y recolectores europeos y luego se extendió o si sucedió en varios grupos simultáneamente.
“Ambos escenarios parecen posibles”, afirma Thalmann.
Adam Boyko, biólogo computacional de la Universidad de Cornell que ha estudiado diversidad genética en perros, dice que la evidencia científica sugiere que los perros fueron domesticados en una sola parte del mundo, en lugar de ocurrir por separado en varios continentes.
Considera que el nuevo estudio presenta un buen caso de que ese origen sea en o cerca de Europa. Sin embargo, Boyko aclara que está esperando a ver si estudios de seguimiento que utilicen otros marcadores genéticos, en particular ADN nuclear, llegan a la misma conclusión.
El estudio del grupo de Thalmann comparó el ADN mitocondrial de los animales, que es abundante en restos antiguos. A diferencia del ADN nuclear, que se encuentra en el núcleo celular heredado de ambos padres, el ADN mitocondrial se transmite sólo a través de la línea materna, de madre a hijo.
Wayne dice que su equipo intentó sin éxito recolectar ADN nuclear de caninos antiguos, pero que no se dan por vencidos: “Es algo que haremos en el futuro”.
Fuente: Losandes.com.ar


